Todas las cosas buenas eventualmente terminan | Manzana Mecánica

Todo llega a su fin. Algunas cosas antes de lo esperado, algunas otras más tarde. A veces el fin de las cosas llega de una forma invisible, cuando deja de ocupar espacio en nuestras mentes, en nuestro tiempo, porque nuestras vidas se han movido vertiginosamente en direcciones que hasta hace poco, no habríamos si quiera imaginado. Es este, en mi opinión, el caso de Manzana Mecánica.

Fuente: Todas las cosas buenas eventualmente terminan | Manzana Mecánica


Los desafíos de los movimientos Open Data | Manzana Mecánica

Los desafíos de los movimientos Open Data | Manzana Mecánica.

Lunes 23 Feb 2015

Actualmente hay poca gente que no esté convencida de que abrir los datos sea algo beneficioso, o al menos potencialmente beneficioso. Esto es especialmente cierto para datos de instituciones públicas. Sin embargo, en muchos casos no hemos visto el progreso prometido en el uso de datos. Quizás uno le pide mucho a un movimiento con bases tecnológicas, pero es raro ver el contraste entre los casos de corrupción en Chile, México o Argentina y sus avances en OGP e iniciativas de datos abiertos.

Es importante que estos proyectos tengan sustentabilidad en el largo plazo, y para esto, los Datos Abiertos deben ser útiles para distintos actores de la sociedad civil. Acá planteo lo que en mi opinión son los desafíos más grandes de Open Data hoy. Quiero destacar que esta columna es sólo mi opinión basada en lo que he observado y conversado con diversas personas del mundo del Open Data en Latinoamérica. En ningún caso tengo datos duros y quisiera que me demostraran lo equivocados que son varios de estos planteamientos :-).


Jacob Appelbaum: "La criptografía es una cuestión de justicia social"

Jacob Appelbaum: “La criptografía es una cuestión de justicia social”.

Appelbaum, una de las caras visibles del proyecto TOR, reclama que la sociedad sea consciente de que debe protegerse de los abusos del Estado con tecnología y nuevas leyes

“Están intentando asustar a la sociedad y decir a la ciudadanía que el uso de estas herramientas es terrorífico, pero lo que no nos cuentan es cómo ellos utilizan los sistemas de vigilancia para matar gente”

“Con las revelaciones de Snowden simplemente hemos pasado de la teoría a la certeza”

 

 

Jacob Appelbaum | Foto: COP:DOX  http://cphdox.dk/sites/default/files/styles/title-top/public/title/24276.jpg?itok=tGB_VZdM

Jacob Appelbaum, investigador, hacker y miembro de Proyecto Tor | Foto: CPH:DOX

 

 

Cryptoparties hay muchas. Cientos de ellas se celebran cada hora en cualquier parte del mundo, en un café, en la parte trasera de una tienda o incluso off the radar si se trata de compartir conocimientos con activistas o periodistas que trabajan en condiciones de riesgo. Las hay que ya han pasado a la historia como la organizada en 2011 via Twitter por la activista austaliana Asher Wolf, considerada la chispa de lo que en apenas semanas pasó a convertirse en un movimiento social a escala global, o la promovida por un –entonces aún desconocido—  Edward Snowden en un hacklab de Hawái cuando aún trabajaba para la NSA, y apenas un mes antes de contactar con Laura Poitras para revelarle el mayor escándalo de espionaje masivo conocido hasta el momento.

Sin embargo, una cryptoparty que reúna en una misma sala, precisamente, a la confidente de Snowden y directora del documental Citizenfour, Poitras; al activista, experto en seguridad informática y desarrollador de TOR, Jacob Appelbaum; y a William Binney –exoficial de inteligencia de la NSA convertido en whistleblower más de una década antes de que Snowden lo hiciera— solo hay una: la celebrada la semana pasada en el Bremen Theater de Copenhague con motivo del estreno del documental de Poitras en el festival internacional de cine documental CPH: DOX.

“Hace diez años nadie hubiera pensado en organizar un evento para hablar de esto, hubieran pensado que estábamos locos” comenta Jacob Appelbaum, uno de los gurús de la criptografía, miembro del equipo desarrollador de TOR y activista implacable en la lucha contra los sistemas de vigilancia masivos empleados por los gobiernos de distintos países. Eso demuestra que algo ha cambiado. Y lo dice la persona que precisamente inició en esto de la criptografía a la mismísima Poitras, cuyos conocimientos (y trayectoria cinematográfica, que incluía un corto documental sobre William Binney) fueron determinantes cuando Snowden eligió a quién revelaría su preciado secreto, aunque como el propio Citizenfour prefiere plantearlo, ella misma se eligió.

“Había empezado a utilizar criptografía cuando comencé a comunicarme con Jake”, contó Poitras. “Estaba muy interesada en su trabajo entrenando a activistas alrededor del mundo en cómo sortear los sistemas de vigilancia. Así que tuve que cargarme las pilas, me bajé algunas herramientas, en concreto usaba dos: PGP Email y chat OTR”, las mismas herramientas que Snowden enseñó a instalar a Glenn Greenwald para poder comunicarse de forma segura.

“Recuerdo que mandé un email a Jake explicándole quién era y el documental en el que estaba trabajando. Enseguida me contestó y me dijo que teníamos verificar las fingerprints, yo no tenía ni idea de lo que estaba hablando, así que me hice la entendida, le pedí unos minutos para ganar tiempo y me puse a buscar online de qué iba eso de las fingerprints“. “La verdad es que fue muy buen profesor y luego me enseñó muchas más cosas, que luego aparentemente fueron bastante oportunas cuando en enero de 2013 recibí el primer email de un tal Citizenfour pidiéndome mi clave pública”.