Is technology smart enough to fix the fake news frenzy? | John Naughton | Opinion | The Guardian

The debate about “fake news” and the “post-truth” society we now supposedly inhabit has become the epistemological version of a feeding frenzy: so much heat, so little light. Two things about it are particularly infuriating. The first is the implicit assumption that “truth” is somehow a straightforward thing and our problem is that we just can’t be bothered any more to find it. The second is the failure to appreciate that the profitability, if not the entire business model, of both Google and Facebook depends critically on them not taking responsibility for what passes through their servers. So hoping that these companies will somehow fix the problem is like persuading turkeys to look forward to Christmas.

Fuente: Is technology smart enough to fix the fake news frenzy? | John Naughton | Opinion | The Guardian


Nueva realidad que traen Facebook Live y Periscope | ELESPECTADOR.COM

Las herramientas de video en vivo de estas redes sociales traen ventajas para la diversificación de discursos, pero también presentan retos para las plataformas y para la sociedad en general.

Fuente: Nueva realidad que traen Facebook Live y Periscope | ELESPECTADOR.COM


Media groups face up to how tech groups now call the shots – FT.com

The threat of being disrupted by a couple of young technology entrepreneurs with a smart idea has long been something that keeps leaders of established industries awake at night. But what happens when those geeks from the garage have the power and wealth of the world’s most powerful companies at their disposal — and they are moving with the pace of a runaway freight train?That is what the media industry is now facing. Most companies are manoeuvring uneasily, trying to find ways to co-operate with the digital platforms that are coming to dominate their world. But to judge by the discussion at events like the Financial Times’ digital media conference, held in London earlier this week, the challenges of adapting to the new world are only getting harder.

Fuente: Media groups face up to how tech groups now call the shots – FT.com


OnePress, la web chilena de noticias que compite con Google News – El Mostrador

Se trata de una plataforma que reúne los contenidos de prácticamente todos los medios escritos nacionales, pero con la posibilidad que cada usuario personalice los temas y medios de su interés.

Fuente: OnePress, la web chilena de noticias que compite con Google News – El Mostrador


De Wikileaks a Mexicoleaks – horizontal

De Wikileaks a Mexicoleaks – horizontal.

Antonio Martínez Velázquez
La aparición de la plataforma Mexicoleaks plantea algunas preguntas acerca de su éxito como instrumento político. La experiencia de Wikileaks nos indica que los retos serán mayúsculos y que la coalición presentada deberá sortear la presión de sus enemigos.

Después de la filtración de cientos de miles de cables diplomáticos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Wikileaks llegó a la cúspide de su éxito. El modelo fue imaginado por Julian Assange en un oscuro ensayo escrito en el año 2006, en el que postula una suerte de teoría crítica del Estado y una solución al problema de dicha organización: el Estado es una conspiración sostenida por la comunicación secreta entre sus partes y para terminar con esta basta con exhibir el contenido de la conjura. Ocho años después de su puesta en operaciones, Wikileaks no puede declararse triunfador si la unidad de medida es la consecución de sus fines. Su éxito ha estado definido por oposición.


Un pequeño libro rojo para estar más seguros en la Red

Un pequeño libro rojo para estar más seguros en la Red.


Con prólogo de Edward Snowden, Marta Peirano publica un manual con técnicas para que periodistas y activistas protejan sus comunicaciones digitales

Marta Peirano, sonriendo con su libro en la librería donde se hizo la presentación

Marta Peirano, sonriendo con su libro en la librería donde se hizo la presentación

Tener un prólogo escrito por el hombre más buscado del planeta puede parecer la mejor razón para leer este libro, pero en realidad, no lo es. Hay mucho más en el Pequeño Libro Rojo del Activista en Red que ha escrito Marta Peirano, jefa de Cultura de eldiario.es: es una maravillosa introducción a las medidas de seguridad que todos deberíamos estar usando ya a dos años de las revelaciones de Edward Snowden, el exanalista de la NSA que reveló el mayor espionaje conocido hasta la fecha.
Cuando Snowden reveló lo que sabía desde aquella habitación en el hotel Mira de Hong Kong, Internet dejó de ser el espacio de libertad en el que creíamos haber vivido durante sus primeros años. A partir de ese momento tuvimos que darnos cuenta forzosamente de que ya no somos ciudadanos protegidos por un estado y consumidores cuya intimidad es respetada por empresas. Tuvimos que protegernos y empezar a conocer las medidas de seguridad para evitar que nuestros datos terminen en quién sabe qué servidores y con qué fines. Sí, lo sospechábamos, pero Snowden nos confirmó que era cierto.

El conflicto societario en el portal de empleos Trabajando que llevó a El Mercurio a pedir un arbitraje y demandar a Universia – El Mostrador

El conflicto societario en el portal de empleos Trabajando que llevó a El Mercurio a pedir un arbitraje y demandar a Universia – El Mostrador.

l líder de los emprendedores ha dado innumerables entrevistas a raíz de su papel en los cambios a la reforma tributaria, porque se pagó su pasaje a Nueva York cuando Michelle Bachelet viajó a la ONU y se opone a la reforma laboral como en su minuto a la tributaria. En su relato nunca menciona a sus socios en Trabajando –El Mercurio y Universia– ni tampoco la pelea legal de la que él fue parte. Universia intentó poner fin al pacto de accionistas y eliminar el derecho de veto del diario de Agustín Edwards.

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Cuando en 1999 Juan Pablo Swett y Felipe Hurtado crearonTrabajando, soñaban con darle el palo al gato como otros empresarios de la naciente era digital. Dos años después reventó la burbuja punto com, desaparecieron 4.800 compañías de internet en el mundo, los socios chilenos lo pasaron muy mal, despidieron a todos los empleados, renunciaron hasta a la isapre, pero sobrevivieron.

Pasada la crisis, Trabajando.cl, el sitio de empleos que vende a las empresas el acceso a los currículos que los interesados suben gratuitamente, logró incorporar a dos socios. En 2006, ingresó El Mercurio, interesado en complementar el avisaje de empleos en papel con una plataforma digital. Pagó US$2,5 millones por el 51%, valorizando la empresa en US$5 millones. Dos años después,Trabajando subió su precio, pues Universia, filial del Banco Santander, que tenía un acuerdo comercial con el sitio de empleos, estuvo dispuesta a poner US$ 9 millones para tomar el 33,3% de la propiedad, con lo cual el valor de Trabajando se cifró en US$27 millones. El Mercurio y los fundadores quedaron con otro 33,3% cada uno.

Por ese entonces, Swett –presidente de la Asociación de Emprendedores, que se convirtió en rostro cuando peleó por cambiar la reforma tributaria y es un activo opinante de la política y la economía, que se pagó su pasaje de avión a Nueva York al sentirse excluido del viaje de Michelle Bachelet a la Asamblea General de la ONU– auguraba a sus socios un futuro prometedor. Hablaba de tocar la campana de la Bolsa de Nueva York, lo que ocurriría cuando colocaran acciones de Trabajando en Wall Street y recaudaran US$300 millones.

En 2013 se cumplieron los cinco años del pacto y Universia intentó divorciarse con una acción que El Mercurio interpretó como una declaración de guerra. El portal de universidades Universia, que busca fidelizar alumnos con una tarjeta de débito gratuita del Banco Santander que sirve, además, como identificación para servicios como biblioteca, envió una carta a sus socios anunciando que ejercería su opción por el negocio en el exterior. Mediante ese acto pretendió poner fin al pacto de accionistas y a los derechos de los socios.

No fue tal. La sociedad funcionó con altos y bajos, porque el negocio en Chile tiene números azules, pero la expansión internacional a 10 países, entre ellos, Argentina, Perú, Colombia, Brasil, México, España y Portugal no ha sido rentable, esto debido a la competencia con otros portales de empleos. Lo que Trabajando gana en Chile lo pierde afuera.

Los intereses de este trío –Universia, El Mercurio y TBJ, la sociedad de inversiones de Swett y Hurtado– se resguardaron en un pacto de accionistas de cinco años de duración. Para las decisiones relevantes, como aumentos de capital o cambio de gerente general, se requería el visto bueno de los tres. Había, además, opciones para que el diario de Agustín Edwards comprara el negocio en Chile y Universia el de fuera del país.

En 2013 se cumplieron los cinco años del pacto y Universia intentó divorciarse con una acción que El Mercurio interpretó como una declaración de guerra. El portal de universidades Universia, que busca fidelizar alumnos con una tarjeta de débito gratuita del Banco Santander que sirve, además, como identificación para servicios como biblioteca, envió una carta a sus socios anunciando que ejercería su opción por el negocio en el exterior. Mediante ese acto pretendió poner fin al pacto de accionistas y a los derechos de los socios.


Some Facts About How NSA Stories Are Reported – The Intercept

Some Facts About How NSA Stories Are Reported – The Intercept.

By 23 Mar 2014, 6:41 AM EDT

(updated below)

Several members of the august “US Journalists Against Transparency” club are outraged by revelations in yesterday’s New York Times (jointly published by der Spiegel) that the NSA has been hacking the products of the Chinese tech company Huawei as well as Huawei itself at exactly the same time (and in exactly the same way) as the US Government has been claiming the Chinese government hacks. Echoing the script of national security state officials, these journalists argue that these revelations are unjustified, even treasonous, because this is the type of spying the NSA should be doing, and disclosure serves no public interest while harming American national security, etc. etc.

True to form, however, these beacons of courage refuse to malign the parties that actually made the choice to publish these revelations – namely, the reporters and editors of the New York Times – and instead use it to advance their relentless attack on Edward Snowden. To these journalists, there are few worse sins than “stealing” the secrets of the US government and leaking them to the press (just as was true in the WikiLeaks case, one must congratulate the US Government on its outstanding propaganda feat of getting its journalists to lead the war on those who bring transparency to the nation’s most powerful factions). But beyond the abject spectacle of anti-transparency journalists, these claims are often based on factually false assumptions about how these stories are reported, making it worthwhile once again to underscore some of the key facts governing this process:


Can Greenwald's digital magazine Intercept help to reinvent journalism? | Media | The Guardian

Can Greenwald’s digital magazine Intercept help to reinvent journalism? | Media | The Guardian.

Founder plans non-hierarchical newsroom and wants to build First Look Media on collaboration

NSA

Watching brief … the US’s National Security Agency in Fort Meade, Maryland.

With $250m in funding from eBay founder Pierre Omidyar and some high profile journalist hires, First Look Media has set itself the lofty task of reinventing journalism for the digital age, starting with the traditional hierarchy of newsrooms.

Glenn Greenwald, the former Guardian journalist who broke a string of stories about widespread electronic surveillance by the National Security Agency based on files leaked by whistleblower Edward Snowdenwas first on board the Omidyar-backed venture and launched the new company’s first “digital magazine”, the Intercept, on 10 February. The online title will initially concentrate on the NSA, with the longer-term goal of producing “aggressive and independent adversarial journalism” on issues ranging from civil liberties to media.

Greenwald was joined last month by Rolling Stone contributing editor Matt Taibbi, who has built a formidable reputation for his reporting on the financial crisis. Taibbi will launch First Look’s second online title later this year, focused on the ongoing economic crisis and the political machinery that surrounds it. Greenwald, co-editor of the Intercept alongside documentary maker Laura Poitras, who previously worked with him on the NSA leaks, and Jeremy Scahill, formerly of the Nation, says the opportunity to build a news organisation from the ground up will allow him to put his theories on media into practice.

Among these is a belief in reorganising the newsroom. “We want to avoid this hierarchical, top-down structure where editors are bosses and obstacles to being published,” Greenwald explains. “We are trying to make it much more collaborative. Our journalists have a variety of tools to make their writing better and one of them is the editor. We also want journalists to help to hire editors.”

This spirit of collaboration extends to the site’s readers. Initial page traffic has been “huge – in the hundreds of thousands”, Greenwald says, with each article attracting hundreds of reader comments. “Journalism becomes ossified and corrupted where it is just a monologue, speaking down to your readers in a passive format,” he adds. “I see [comments] as a vital form of accountability.”

It is, of course, still early days for the Intercept, which Greenwald says launched “earlier than in an ideal world because we felt an obligation to get on with our reporting of the NSA documents, even though we weren’t really ready”. As a result, the look of the site – built on a basic WordPress template – is as yet merely functional. What’s more, Greenwald says the “digital magazine” tag that the Intercept employs is essentially branding, arising from the difficulty in describing what Omidyar wants to do with the new company. First Look Media will create what its backer calls “multiple digital publications”, each dedicated to a specific topic and each led by an experienced journalist. A flagship First Look Media site will launch later this year featuring original content, curated news and articles aggregated from this family of outlets.


If native advertising is so harmless, why does it rely on misleading readers? | Bob Garfield | Comment is free | theguardian.com

If native advertising is so harmless, why does it rely on misleading readers? | Bob Garfield | Comment is free | theguardian.com.

46% of online display advertising is wasted because it is not seen by consumers, according to Comsco

46% of online display advertising is wasted because it is not seen by consumers, according to Comscore. Photograph: Graham Turner for the Guardian

The devil walks into a bar and sits at a table with eight newspaper and magazine publishers plus one strange little fellow in shabby, dated robes. The devil says, “How’d you all like to get some advertisingrevenue at higher rates than what you’ve been fetching for the past five or six years?”

The publishers crowd in to hear to his offer. All they need do in exchange is make the advertising look similar to the surrounding editorial matter. “Can we label it as advertising?” one publisher asks. 
“You can label it ‘sponsored content,'” the devil replies.
“And it will be worthy?” chimes in another publisher.
“Oh yes,” says the devil. “My clients don’t benefit if people don’t read the stuff.”
“But won’t this confuse our readers,” ventures another publisher, “and even deceive them into reading brand propaganda when they’re expecting arms-length journalism?”

The devil has an answer for that, too. “I repeat: the rates are higher than for the regular display ads that nobody ever looks at. What say we put this to a vote?”

One by one the publishers raise their hands. The EconomistForbes.The AtlanticThe Huffington PostThe Washington PostTime IncThe New York Times. And, most recently, Yahoo. Nine people sit at the table, and eight hands eventually are raised. Only one, the strange fellow with the odd garments and a thick German accent, fails to accept the devil’s offer.

“And you, sir,” says the prince of darkness. “I didn’t catch your name.”
“Faust,” answers the holdout.
“And may I ask why you did not accept my bargain, Mr Faust?”
The odd fellow nods. “Sure,” he says to the devil. “To tell you the truth, I don’t see much of an upside.”


"Tasa Google": por qué todos están a la gresca con la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual

“Tasa Google”: por qué todos están a la gresca con la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual.

El ministro de Cultura, José Ignacio Wert, tiene esa habilidad para liarla. En esta ocasión, con el proyecto de reforma de la Ley de Propiedad intelectual (LPI) y, en concreto, con la inclusión de una mal llamada “tasa Google” que obligará a los agregadores de noticias a compensar a los editores de prensa. Casi nadie está contento y, los que lo están, andan a la gresca sobre cómo, quién y a quién se le cobra la factura.

Parte de la bronca viene del simple hecho de que no se conoce la redacción definitiva y oficial del texto de la reforma. Aunque no es costumbre de este Gobierno, bien podrían haber publicado su articulado el viernes, tras su aprobación en el Consejo de Ministro. Al menos se sabrían ya las reglas del juego.

Si damos por buena la redacción del proyecto publicada en El País (DOC), el artículo 32, dedicado a las reseñas y citas, modifica su apartado 2 para establecer que los agregadores que usen “fragmentos no significativos de contenidos divulgados en publicaciones periódicas o en sitios Web de actualización periódica y que tengan una finalidad informativa, de creación de opinión pública o de entretenimiento, no requerirá autorización, sin perjuicio del derecho del editor o, en su caso, de otros titulares de derechos a percibir una compensación equitativa”. Además, “este derecho será irrenunciable y se hará efectivo a través de las entidades de gestión de los derechos de propiedad intelectual”.

Pero, ¿quién es un agregador de contenidos? Todo el mundo señala a Google, en particular su servicio de Noticias (Google News). Pero también los son Microsoft y su buscador Bing y Yahoo Noticias. Lo es también Menéame, aunque aquí son los propios usuarios los que cuelgan las noticias. Y lo son además la decena de apps para móviles que, como Flipboard, Zite o el Currents de Google, agrupan en vistosas revistas información de muchos sitios.

Por su posición en el mercado, Google puede ser el más afectado. De ahí que la llamen la “tasa Google”. En sus oficinas en España aún están valorando el alcance de la reforma y todavía no quieren tomar una postura pública. Del resto, sólo Menéame se ha posicionado radicalmente en contra de esta tasa por considerarla “injusta, innecesaria y perjudicial para empresas españolas y hasta a los propios medios de comunicación”. Y no descartan cerrar o exiliarse.


MediaGuardian lists digital consumer as most powerful industry figure | Media | The Guardian

MediaGuardian lists digital consumer as most powerful industry figure | Media | The Guardian.

Annual ranking reflects mobile and social media’s transformation of sector long dominated by moguls, editors and celebrities

Larry Page

Google’s CEO, Larry Page, was second in MediaGuardian’s list, which also included Twitter, Facebook, Apple and Amazon bosses in the top 10. Photograph: Reuters

The digital consumer – listed as “you” – tops MediaGuardian’s annual ranking of the UK’s 100 most powerful industry figures this year, reflecting the extent to which mobile and social media are transforming an industry traditionally dominated by moguls, editors and celebrities.

The Woolwich murder, Boston bombings and more recently the Syrian chemical weapons massacre demonstrated the extent to which ordinary members of the public, using smartphones and social media, are shaping coverage of major news stories these days.

“You” also reflects how online consumers – interacting, sharing content and shopping via mobile devices – are driving the UK digital economy, which is growing at more than 10% a year and which it is estimated by Boston Consulting Group will be worth £225bn by 2016. “Both as the audience and creators of content, it’s all about people power,” the MediaGuardian 100 panel concluded.