Rebelion. La pantalla de la libertad

Las redes sociales, libertad vigilada para los usuarios y filón temporal para quienes las explotan comercialmente, que han pasado ser confesionarios abiertos en los que da cuenta de pecados y virtudes individuales con la ingenua pretensión de salir del anonimato de las masas, se han convertido en cárceles de las ideas, cuando, curiosamente, se ofrecen como plataforma de libertad para expresar opiniones. En un plano general, permiten confinar el instinto social de los individuos al plano del entretenimiento, desviándolo hacia el espectáculo para hacerlo inofensivo. Políticamente, sirven de instrumentos de control para que se explaye en libertad el instinto político en un marco contenido.

Fuente: Rebelion. La pantalla de la libertad


Por la eliminación de las violencias contra las mujeres | Derechos Digitales

Las principales víctimas de la violencia en línea son las mujeres con perfiles públicos y que participan en espacios de comunicación (como periodistas, investigadoras, activistas y artistas), junto con aquellas que sostienen una relación de pareja violenta y quienes han sobrevivido a la violencia física o sexual. Esto evidencia que la violencia en línea es una extensión de las formas tradicionales de violencia contra las mujeres y en esa medida debe ser combatida, lo cual supone por lo menos dos problemas: la asignación de responsabilidad a proveedores de servicios de internet y las posibles limitaciones al ejercicio de la libertad de expresión, como resultado de acciones de protección que puedan tender a la censura arbitraria de contenidos.

Fuente: Por la eliminación de las violencias contra las mujeres | Derechos Digitales


Bolivia cerca de regular redes sociales

El gobierno de Bolivia ha mostrado al menos dos frentes para controlar la difusión de contenidos propios y ajenos en redes sociales: la creación de la Dirección General de Redes Sociales y la intención de elaborar una normativa que prohíba el anonimato y la difamación de funcionarios públicos.

Fuente: Bolivia cerca de regular redes sociales


Gerente de Entel sugiere regular el uso de redes sociales | Diario Correo del Sur: Noticias de Sucre, Bolivia y el Mundo

Gerente de Entel sugiere regular el uso de redes sociales | Diario Correo del Sur: Noticias de Sucre, Bolivia y el Mundo.

08 ABRIL 2015, 13:12LA PAZ/ERBOL

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Sugieren controlar el uso de las redes sociales. Foto: Internet

Sugieren controlar el uso de las redes sociales. Foto: Internet

El gerente general de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), Óscar Coca, propuso este miércoles regular las redes sociales a través de una norma o reglamentación para que los usuarios no sigan corriendo el mismo nivel de riesgo en el uso irrestricto de estas nuevas tecnologías de comunicación.

“Esa lectura de un internet irrestricto, de una posibilidad de acceso a las redes sin control, es pretexto (para decir que no se) limita su libertad; (sin embargo) no es una lectura correcta, tiene que haber una normativa, una reglamentación, para eso hay autoridades”, dijo Coca en un encuentro institucional.

Por otro lado, el director de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transporte (ATT), Luis Felipe Guzmán, afirmó que no se puede realizar este control.

“No, no se puede (regular) sólo estamos para hacer prevención, el internet es libre”, respondió Guzmán.


Farías (PPD) defiende proyecto de medios digitales y niega que atente contra la “libertad de expresión” – El Mostrador

Farías (PPD) defiende proyecto de medios digitales y niega que atente contra la “libertad de expresión” – El Mostrador.

“Se ha prestado para malinterpretaciones porque la gente cree que si publica en su Facebook más de cuatro veces será automáticamente considerado diario”, dijo el parlamentario después de la batahola que causó en las redes sociales una columna de la ONG Derechos Digitales que disparó contra varios aspectos de la iniciativa.

ramonfarias

Una columna publicada por la abogada Rayén Campusano, encargada de políticas públicas de la ONG Derechos Digitales, encendió el lunes último las redes sociales después de acusar al proyecto de ley de Medios Digitales de “atentar contra la libertad de expresión”, por el hecho -aseguró- de terminar con el anonimato en la red y obligar a los autores de distintos blogs a iniciar actividades y a realizar un pago legal a la Biblioteca Nacional si actualizaban o posteban en su página más de cuatro veces a la semana.


Chile: ley de medios digitales es un atentado a libertad de expresión – ONG Derechos Digitales

Chile: ley de medios digitales es un atentado a libertad de expresión – ONG Derechos Digitales.

El proyecto de ley de medios digitales que se discute en la Cámara, hará que todos quienes posean un sitio web o red social con cuatro publicaciones semanales, sean consideradas responsables de un medio de comunicación social. Acá te contamos cómo te afecta si eres un usuario o usuaria de Internet en Chile.

El proyecto de ley de medios digitales impone cargas extremadamente onerosas, desproporcionadas e injustificadas a los usuarios y usuarias de Internet

En Chile, hay una creciente tendencia en parlamentarios de presentar proyectos de ley que castigan más duramente acciones realizadas por Internet. Un ejemplo claro de ello es la denominada ley de medios de comunicación digital (proyectos de ley 9460-19 y 9461-19 que modifican la Ley 19.733), que ya informamos en su oportunidad, y que ha encontrado un terreno fértil en la Cámara de Diputados donde ha avanzado de manera firme, a pesar de sus múltiples y evidentes problemas.

Si usas Internet, te invitamos a estar atento a los siguientes aspectos de la ley que, de aprobarse, afectarán para siempre tu libertad de expresión en Internet.


“No me gusta el estilo de vida de los ricos” | Tecnología | EL PAÍS

“No me gusta el estilo de vida de los ricos” | Tecnología | EL PAÍS.

El fundador de la mayor red social rusa, VKontakte, y de la mensajería instántanea Telegram, huyó de Rusia el pasado mes de abril

Pável Durov, fundador de la red social Vkontakte, en una conferencia en San Francisco el pasado 2 de diciembre. /JIM WILSON (THE NEW YORK TIMES)

Una nube de admiradores sigue a Pável Durov para hacerse una foto con él. El trato que le dan es parecido al que tendría una estrella emergente del rock. Pero el Mark Zuckerberg ruso no tiene tatuajes, ni piercings. Y viste siempre de negro, “por comodidad y para ir siempre conjuntado”, se justifica.

Este emprendedor y programador nacido en San Petersburgo en 1984 abandonó su país natal el pasado mes de abril y se encuentra ahora en San Francisco, donde se celebra esta entrevista. Se fue tras haber resistido durante meses la creciente presión de los servicios de seguridad del Kremlin para que revelara información sobre grupos de la oposición que se comunican a través de la red social VKontakte, que fundó junto a su hermano Nikolai en 2006. Le pidieron perfiles de personas implicadas en las protestas de Ucrania y no quiso colaborar. Vendió su empresa y dejó el país.

Durov, que puso en pie la mayor red social de su país, con 270 millones de usuarios, es también el creador de la mensajería instantánea Telegram, un servicio similar al de WhatsApp al que muchos usuarios migraron cuando la empresa fundada por Jan Koum y Brian Acton fue adquirida por Facebook.


Twister: la primera red social completamente descentralizada | Manzana Mecánica

Twister: la primera red social completamente descentralizada | Manzana Mecánica.

Para ser un medio que promete darle más poder a los ciudadanos permitiéndoles intercambiar información libremente, los medios sociales que usamos hoy son sistemas altamente centralizados. Tanto las redes de contactos como los mensajes en sí mismos son intermediados por entidades que tienen la capacidad, y a veces la obligación legal, de interceptar, retener, o borrar mensajes, o incluso de hacer desaparecer complemente a un usuario.

El sistema Diaspora introduce un nivel de descentralización al dividir un sitio en pods, cada uno encargado de mantener la información acerca de un subconjunto de usuarios. Actualmente hay decenas de pods, lo que hace a Diaspora más resistente que Twitter o Facebook, pero de todas formas cada pod constituye un punto posible de control y de ataque.

Twister lleva esta descentralización un paso más allá, permitiendo que cada computador sea un nodo de una red social totalmente distribuida.

¿Cómo funciona?

Twister utiliza 3 tecnologías P2P, como se detalla en este artículo:

Identidades. Las identidades de los usuarios (nombre, clave pública y clave privada) son almacenadas en un ledger (libro de registros distribuido) idéntico al usado en Bitcoin. Cada usuario puede crear una o varias identidades y registrarlas en la red, pagando con una pequeña computación que toma unos pocos minutos.

Perfiles. Los perfiles de cada usuario (nombre, biografía, foto, etc.) son almacenadas en una tabla de hashing distribuida (DHT). Esta tabla contiene una copia de algunos de los últimos posts de cada usuario e información requerida para la distribución de los mensajes a los seguidores de cada usuario.

Mensajes. Los mensajes de cada usuario son diseminados utilizando una variante de BitTorrent. Cada usuario de la red se constituye en una semilla (seed), y seguir a un usuario significa unirse a ese torrent y esperar que llegue un nuevo mensaje. Esto permite recibir mensajes en forma instantánea, sin necesidad de que cada usuario esté permanentemente consultando a la DHT si hay mensajes nuevos. Para enviar un mensaje privado, simplemente el mensaje es primero encriptado usando la llave pública del usuario de destino.


Should Twitter, Facebook and Google Executives be the Arbiters of What We See and Read? – The Intercept

Should Twitter, Facebook and Google Executives be the Arbiters of What We See and Read? – The Intercept.

By 246
Featured photo - Should Twitter, Facebook and Google Executives be the Arbiters of What We See and Read?DEAUVILLE, FRANCE – MAY 26: (L-R) Herman Van Rompuy, president of the European Union, Mark Zuckerberg, founder of Facebook Inc. and Eric Schmidt, chairman of Google Inc. arrive for the internet session of the G8 summit on May 26, 2011 in Deauville, France. (Photo by Chris Ratcliffe – Pool/Getty Images)

There have been increasingly vocal calls for Twitter, Facebook and other Silicon Valley corporations to more aggressively police what their users are permitted to see and read. Last month in The Washington Post, for instance, MSNBC host Ronan Farrow demanded that social media companies ban the accounts of “terrorists” who issue “direct calls” for violence.

This week, the announcement by Twitter CEO Dick Costolo that the company would prohibit the posting of the James Foley beheading video and photos from it (and suspend the accounts of anyone who links to the video) met with overwhelming approval. What made that so significant, as The Guardian‘s James Ball noted today, was that “Twitter has promoted its free speech credentials aggressively since the network’s inception.” By contrast, Facebook has long actively regulated what its users are permitted to say and read; at the end of 2013, the company reversed its prior ruling and decided that posting of beheading videos would be allowed, but only if the user did not express support for the act.

Given the savagery of the Foley video, it’s easy in isolation to cheer for its banning on Twitter. But that’s always how censorship functions: it invariably starts with the suppression of viewpoints which are so widely hated that the emotional response they produce drowns out any consideration of the principle being endorsed.

It’s tempting to support criminalization of, say, racist views as long as one focuses on one’s contempt for those views and ignores the serious dangers of vesting the state with the general power to create lists of prohibited ideas. That’s why free speech defenders such as the ACLU so often represent and defend racists and others with heinous views in free speech cases: because that’s where free speech erosions become legitimized in the first instance when endorsed or acquiesced to.

The question posed by Twitter’s announcement is not whether you think it’s a good idea for people to see the Foley video. Instead, the relevant question is whether you want Twitter, Facebook and Google executives exercising vast power over what can be seen and read.

It’s certainly true, as defenders of Twitter have already pointed out, that as a legal matter, private actors – as opposed to governments – always possess and frequently exercise the right to decide which opinions can be aired using their property. Generally speaking, the public/private dichotomy is central to any discussions of the legality or constitutionality of “censorship.”


Twitter: from free speech champion to selective censor? | Technology | theguardian.com

Twitter: from free speech champion to selective censor? | Technology | theguardian.com.

By acting on footage of James Foley’s murder, Twitter has taken responsibility in a way it hasn’t over abuse and threats. So what happens next?
Man's hands at computer

Twitter was once characterised by its general counsel as ‘the free speech wing of the free speech party’. Photograph: Alamy

Twitter has got itself into a tangle. The social network’s decision to remove all links to the horrific footage showing the apparent beheading of the photojournalist James Foley is one that most of its users, reasonably, support.

The social network went still further, suspending or banning users who shared the footage or certain stills, following public tweets from the company’s CEO, Dick Costolo, that it would take action against such users.

It is hard to think of anyone having a good reason to view or share such barbaric footage, but Twitter’s proactive approach reverses a long record of non-intervention.

Twitter has promoted its free speech credentials aggressively since the network’s inception. The company’s former general counsel once characterised the company as “the free speech wing of the free speech party”, an approach characterised by removing content only in extreme situations – when made to by governments in accordance with local law, or through various channels designed to report harassment.

The social network’s response to the Foley footage and images is clearly a break from that response: not only did the network respond to reports complaining about posts using the material, they also seem to have proactively sought it out in other instances.

And yet there is not a universal consensus on the use of the images, as was reflected by the New York Post and New York Daily News’ decision to use graphic stills from the footage as their front-page splashes. Here begin the problems for Twitter: the network decided not to ban or suspend either outlet for sharing the images – despite banning other users for doing the same.

Twitter has not been nearly as eager to enter the content policing game in other situations. Like many other major companies, Twitter has long insisted it is not a publisher but a platform.

The distinction is an important one: publishers, such as the Guardian, bear a far greater degree of responsibility for what appears on their sites. By remaining a platform, Twitter is absolved of legal responsibility for most of the content of tweets. But by making what is in essence an editorial decision not to host a certain type of content, Twitter is rapidly blurring that line.

The network has not been as quick to involve itself when its users are sharing content far beyond what is even remotely acceptable – even when the profile of the incidents is high.