Rebelion. La pantalla de la libertad

Las redes sociales, libertad vigilada para los usuarios y filón temporal para quienes las explotan comercialmente, que han pasado ser confesionarios abiertos en los que da cuenta de pecados y virtudes individuales con la ingenua pretensión de salir del anonimato de las masas, se han convertido en cárceles de las ideas, cuando, curiosamente, se ofrecen como plataforma de libertad para expresar opiniones. En un plano general, permiten confinar el instinto social de los individuos al plano del entretenimiento, desviándolo hacia el espectáculo para hacerlo inofensivo. Políticamente, sirven de instrumentos de control para que se explaye en libertad el instinto político en un marco contenido.

Fuente: Rebelion. La pantalla de la libertad


Estonia, la diminuta república báltica que pasó de ser un satélite soviético a convertirse en la meca tecnológica de Europa – El Mostrador

Conocida como el “Silicon Valley europeo”, Estonia fue el primer país del mundo en instaurar el voto por internet en unas elecciones generales. Y esa es sólo una de las razones por las que es considerada una de las sociedades digitales más avanzadas del planeta.

Fuente: Estonia, la diminuta república báltica que pasó de ser un satélite soviético a convertirse en la meca tecnológica de Europa – El Mostrador


Next revolution will seek to overthrow privileges of nationhood | Business | The Guardian

Ultimately, the next revolution will likely stem from daily interactions on computer monitors with foreigners whom we can see are intelligent, decent people – people who happen, through no choice of their own, to be living in poverty. This should lead to better trade agreements, which presuppose the eventual development of orders of magnitude more social insurance to protect people within a country during the transition to a more just global economy.

Fuente: Next revolution will seek to overthrow privileges of nationhood | Business | The Guardian


‘Fraudebook’: toda la libertad que quita un ‘like’

El libro es un ensayo de Vicente Serrano Marín, doctor en Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, en el que desgrana cómo manejan las redes sociales nuestras vidasFacebook es un dispositivo político y una máquina capaz de incidir en nuestra afectividad para convertirla en un factor de producción, según el autor

Fuente: ‘Fraudebook’: toda la libertad que quita un ‘like’


Internet y el control social: Sin un lugar donde esconderse

Internet y el control social: Sin un lugar donde esconderse.

Escrito por Paul Walder / Punto Final
Jueves, 19 de Junio de 2014 11:57

A inicios de junio la prensa nacional informaba que el 95 por ciento del territorio habitado de Chile cuenta con Internet, cobertura que en un par de años llegará al 98 por ciento. Otras cifras ubican a Chile como el segundo país latinoamericano con mejor conexión a Internet (el primero es Uruguay), en tanto datos de la Subtel de 2012 señalan que más del 40 por ciento de la población cuenta con acceso a la red, sea ésta por red WiFi o telefonía móvil. En números absolutos, casi cinco millones de personas usan Internet.

Otros estudios hilan más fino. Un informe del estadounidense Pew Research Center, publicado en febrero, ubica a Chile como uno de los países que hacen un uso intensivo de Internet: un 66 por ciento de los usuarios dice conectarse todos los días y un 79 por ciento ingresa con frecuencia a las redes sociales. Hilando aún más fino, un 96 por ciento dice ingresar a las redes sociales para mantener contacto con amigos, un 76 por ciento para compartir opiniones sobre cine y música, en tanto un 38 por ciento lo hace para debatir sobre política. Si éste es un sondeo que abarca a toda la población, entre los grupos más jóvenes el uso de Internet, y en especial de las redes sociales, tiene una cobertura total.

Sobre las cifras de la Subtel podemos inferir que un millón y medio comparte opiniones políticas a través de Internet. Si comparamos esa cifra con las personas que buscan la información política en los medios de comunicación de masas tradicionales, probablemente no es un número relevante, pero sí lo es por su interrelación. Con todos los matices y tendencias posibles, la red es usada por más de un millón de personas como un espacio donde ejercer su derecho a la libre expresión.

Internet y las redes sociales han reemplazado el espacio público, como las plazas, terrazas, bares y otros lugares de reunión. Es el área de la comunicación, la aldea global de Mac ­ Luhan, un espacio vital, un área en la cual se ejercen derechos fundamentales, como es la libre expresión y comunicación. Para las nuevas generaciones, y no sólo para aquéllas, perder este espacio es una sensible pérdida de libertades básicas.