Por la eliminación de las violencias contra las mujeres | Derechos Digitales

Las principales víctimas de la violencia en línea son las mujeres con perfiles públicos y que participan en espacios de comunicación (como periodistas, investigadoras, activistas y artistas), junto con aquellas que sostienen una relación de pareja violenta y quienes han sobrevivido a la violencia física o sexual.

Fuente: Por la eliminación de las violencias contra las mujeres | Derechos Digitales


A normalization of violence: how cyberbullying began and how to fight it | Life and style | The Guardian

Everyday on the internet, people – disproportionately women, people of color and queer people – are abused. How did we get here and what can we do about it?

Fuente: A normalization of violence: how cyberbullying began and how to fight it | Life and style | The Guardian


What does a feminist internet look like? | Chitra Nagarajan | Opinion | The Guardian

Feminist activists from around the world were in a conference room in Brazil, discussing what a feminist internet might look like. How did we get here?

Fuente: What does a feminist internet look like? | Chitra Nagarajan | Opinion | The Guardian


I know who you Skyped last summer: how Hollywood plays on our darkest digital fears | Film | The Guardian

I know who you Skyped last summer: how Hollywood plays on our darkest digital fears | Film | The Guardian.

Hit horror Unfriended takes place entirely on social media and computer screens. So if the genre really is a barometer for the anxieties of an age, what does that say about the world we now live in?

Unfriended … scream grabs. Unfriended … scream grabs. Photograph: AP

‘Whatever you do, don’t fall asleep,” cautioned the tagline for A Nightmare on Elm Street back in 1984. Thirty years on, having your dreams interrupted by some old codger with a pair of scissors is the least of your worries. These days, you can’t even open your laptop.

More than any other genre, horror acts as a barometer on exterior fears. The bogeymen of our times are stumbling ciphers for outside concerns. In the 50s,Invasion of the Body Snatchers fretted about McCarthyism. In the 80s, The Thingriffed horrifically on the emerging Aids epidemic (watch that blood-test scene again). And post-9/11, the torture-porn subgenre, spearheaded by Saw andHostel, placed viewers in the position of prisoners, held below ground, off-radar, subjected to dreadful indignities.

Last weekend saw the emergence of a new cycle of horror into the mainstream.Unfriended opened in the US with $16m at the box office (making it the third-biggest film in the charts). On the surface, its plot seems hopelessly generic. A girl is driven to suicide and her vengeful ghost haunts the teens responsible. So far, so similar to every other sleepover shocker. But the twist here is that the entire film unfolds on the main character’s computer screen. Conversations happen on webcam, exposition via Facebook messenger and plot points are revealed on YouTube. It’s “I know who you Skyped last summer”, made to make you go omg wtaf.


“Hemos creado un monstruo, y ese monstruo son nuestros jóvenes” – El Mostrador

“Hemos creado un monstruo, y ese monstruo son nuestros jóvenes” – El Mostrador.

Rehtaeh Parsons, de 17 años, se suicidó luego de haber sido víctima de ciberacoso. Su caso provocó escándalo y motivó la sanción de una ley especial.

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Glen Canning es un hombre atormentado por el dolor.

Hace un año, sus hija Rehtaeh Parsons, de 17 años, se suicidó.

Ahora está decidido a hablar sobre las circunstancias de su muerte.

Rehtaeh tenía 15 años cuando presuntamente sufrió un ataque sexual por parte de cuatro chicos en la provincia de Nueva Escocia, Canadá, en noviembre de 2011. Uno de ellos tomó una foto del incidente, que se difundió por la escuela y llegó a internet. A eso le siguieron meses de acoso cibernético, lo que culminó en su suicidio.

“Es muy frustrante ser padre de una hija que ha sido violada”, dice Canning.

“Era su papá. Se supone que tenía que ser el hombre de su vida, que la ayudara, la guiara y la salvara, y que ocurra algo así y mantener la compostura sin hacerle aún más daño es muy duro”, dice Canning.

Demasiado tarde

Después de su muerte, dos chicos fueron acusados de posesión y distribución de pornografía infantil. Fueron declarados no culpables y hay una causa legal en curso. Pero para muchos ya es demasiado poco y demasiado tarde.

La indignación pública después del suicidio de Rehtaeh puso el foco en la inacción de la policía, tanto después de la presunta violación como tras el acoso. Presionados, los legisladores de Nueva Escocia diseñaron rápidamente una ley para combatir la intimidación cibernética.

La Ley de Seguridad Cibernética, aprobada en 2013, les permite a las víctimas reportar casos de acoso cibernético a la policía, obtener una orden de protección e incluso llevar al abusador a los tribunales. Clarifica el papel de los directores de escuela y hace a los padres responsables de las acciones de los menores de 18 años.

La ley de Nueva Escocia motivó la creación de la primera unidad policial que trata exclusivamente denuncias de acoso cibernético. La unidad recibe 25 llamadas al día y desde su creación, en septiembre, ha trabajado en 153 casos.