The U.S. Government Thinks Thousands of Russian Hackers May Be Reading My Blog. They Aren’t.

It’s plausible, and in my opinion likely, that hackers under orders from the Russian government were responsible for the DNC and Podesta hacks in order to influence the U.S. election in favor of Donald Trump. But the Grizzly Steppe report fails to adequately back up this claim. My research, for example, shows that much of the evidence presented is evidence of nothing at all.

Fuente: The U.S. Government Thinks Thousands of Russian Hackers May Be Reading My Blog. They Aren’t.


Top-Secret Snowden Document Reveals What the NSA Knew About Previous Russian Hacking

Now, a never-before-published top-secret document provided by whistleblower Edward Snowden suggests the NSA has a way of collecting evidence of Russian hacks, because the agency tracked a similar hack before in the case of a prominent Russian journalist, who was also a U.S. citizen.

Fuente: Top-Secret Snowden Document Reveals What the NSA Knew About Previous Russian Hacking


Russia’s chief internet censor enlists China’s know-how — FT.com

For an authoritarian government looking to tighten control of an unruly internet, who better to call than the architect of China’s “great firewall”? That was the thinking of Konstantin Malofeev, a multimillionaire with close links to the Kremlin and Russian Orthodox Church, who has become a key player in Moscow’s drive to tame the web and limit America’s digital influence.

Fuente: Russia’s chief internet censor enlists China’s know-how — FT.com


Rusia y Occidente aceleran su ciberguerra | SurySur

Rusia y Occidente aceleran su ciberguerra | SurySur.

 

ciberguerra

Según un comandante de EE.UU., la anexión de Crimea por parte de Rusia y el posterior conflicto que estalló en Ucrania demostraron que Rusia supo integrar en su operativo militar una estrategia ciberofensiva que resultó muy eficaz.

La confrontación en curso entre Rusia y Occidente reactivó una disciplina cuyo imaginario ha sido alimentado por la informática, el cine, la literatura, los rumores y un puñado de hechos constatados: la ciberguerra. El desplazamiento de un conflicto desde un territorio al ciberespacio lleva años generando especulaciones y, en algunos casos, enfrentamientos reales como el ciberataque masivo de que fue objeto Estonia en 2007, el ataque contra los sistemas de misiles aire-tierra de Siria en el mismo año, los operativos en Georgia, el permanente hostigamiento digital que protagonizan China y Estados Unidos, o la operación (2010) contra el programa nuclear iraní urdida por Estados Unidos e Israel mediante el virus Stuxnet. Este dispositivo es el descendiente del programa Olympic Games desarrollado por la NSA norteamericana y la unidad 8200 de Israel. La crisis que se desató con Rusia aceleró el recurso a la ciberguerra. Durante la última cumbre –4 y 5 de septiembre– celebrada en plena crisis con Moscú, la OTAN actualizó sus estándares de defensa de Europa por medio de un programa llamado política de ciberdefensa reforzada. Según el comandante norteamericano de las fuerzas aliadas en Europa, la anexión de Crimea por parte de Rusia y el posterior conflicto que estalló en Ucrania demostraron que Rusia supo integrar en su operativo militar una estrategia ciberofensiva que resultó muy eficaz. Moscú habría conseguido interrumpir todas las comunicaciones electrónicas entre las tropas ucranianas estacionadas en la península y los centros de comando repetidos en el resto de Ucrania. Este es el argumento de Occidente para desarrollar en el ciberespacio un frente de conflicto.

El documento elaborado por la OTAN sobre la ciberguerra es de hecho una postura amenazante. La Alianza Atlántica extendió al ciberespacio todas las garantías del Tratado. Ello quiere decir que cualquier ataque contra las redes informáticas de un país miembro será considerado como un ataque contra todos, o sea, equivalente a una agresión clásica. Occidente crea con este texto un ciberespacio “indivisible”. La consecuencia es evidente: si un Estado exterior a la Alianza Atlántica aparece como responsable de un ciberataque será objeto de represalias que pueden incluir incluso los medios clásicos. Con su recurrente cinismo hambriento de confrontaciones, la Alianza Atlántica hace el papel de futura víctima como si la OTAN o sus miembros más poderosos, Estados Unidos por ejemplo, nunca hubiesen lanzado ciberataques contra alguno de sus adversarios, o espiado la intimidad de cada ser humano del planeta mediante el dispositivo Prism montado por la Agencia Nacional de Seguridad, la NSA, con la servil colaboración de empresas privadas –Google, Yahoo, Facebook, Microsoft, etc.–. Sorin Ducaru, adjunto al secretario general de la OTAN y encargado de los “desafíos emergentes” aclaró que el organismo se limitará a defenderse. Según Ducaru, está “excluido lanzar operaciones ciberofensivas. Estás son del dominio de cada país miembro”.


Cae una red de fraude cibernético infiltrada en ordenadores de 12 países | Internacional | EL PAÍS

Cae una red de fraude cibernético infiltrada en ordenadores de 12 países | Internacional | EL PAÍS.


El departamento de Justicia de EE UU anunció este lunes la operación. / REUTERS

Enviar a LinkedIn5
Enviar a TuentiEnviar a MenéameEnviar a Eskup

EnviarImprimirGuardar

Una investigación internacional liderada por el FBI ha permitido desmantelar una red de fraude cibernético en 12 países que había robado más de 100 millones de dólares. Las autoridades estadounidenses anunciaron este lunes que se trata del “más sofisticado¨ sistema de infiltración remota de piratas informáticos que el FBI ha desarticulado e identificaron a un ciudadano ruso como el líder de la trama.

Tras esta operación, Evgeniy Bogachev, de 30 años, fue incorporado a la lista del FBI de cibercriminales más buscados. Dado que Rusia no extradita a otros países a sus ciudadanos acusados, es posible que Bogachev nunca llegue a ser detenido. Y con la tensión actual entre Washington y Moscú, a raíz de la crisis ucrania, parece muy improbable cualquier gesto conciliador de Rusia. Consciente de estas limitaciones, el anuncio de su identidad responde a la nueva estrategia de Washington de revelar abiertamente a sus piratas informáticos más buscados, como ya hizo hace dos semanas al acusar a cinco militares chinos de ciberespionaje industrial.

La red conocida como Gameover Zeus logró infectar a entre medio millón y un millón de ordenadores en distintas partes del mundo mediante dos programas con los que robaban credenciales bancarias para posteriormente “vaciar las cuentas” de sus usuarios, y después chantajear a sus propietarios para que pagaran una fianza a cambio de devolverles los datos sustraídos.

El sistema era de tal sofisticación que permitía a los hackers “infiltrarse, espiar e incluso controlar” los ordenadores infectados “desde cualquier lugar”, según la investigación del FBI. “Implementaron el tipo de cibercrímenes que no te creerías si los vieras en una película de ciencia ficción”, dijo el vicefiscal general, Leslie Caldwell, en una rueda de prensa en la sede del departamento de Justicia en Washington.